La mejor comparación empieza con los trabajos de tu administración. Una lista larga de funciones dice poco si no podés comprobar cómo se resuelve un cierre mensual, un cambio de propietario o una consulta sobre un pago.
Migrar no es solamente subir una planilla. Hay que identificar qué datos están vigentes, qué información es histórica y qué necesita verificarse antes de que el equipo trabaje con el nuevo sistema.